Sotoserrano

 

El río Alagón en su caída desde el borde de la penillanura salmantina (unos 1.000 de altitud) a Extremadura (unos 400 m. en el límite provincial) va moldeando las montañas de la Sierra de Francia y aumentando su caudal con el aporte del agua de sus afluentes. Es en Sotoserrano donde acoge a los dos principales ríos serranos, el Francia y el Cuerpo de Hombre, transformándose ya en un río de cierta entidad con agua permanente. Sin embargo el pueblo de Sotoserrano no se emplaza junto al río, como cabría esperar, sino que prefiere alejarse un par de kilómetros al norte para situarse en una suave y amplia ladera soleada de gran potencial agrícola que sus habitantes han sabido aprovechar inteligéntemente, de forma que, a pesar de estar en el confín de la provincia, ha sido siempre uno de los pueblos con mayor población y dinamismo de la sierra.

 

Aun hoy, en estos tiempos de abandono del campo, Sotoserrano mantiene más de 700 Ha. en producción, de las cuales unas 400 son de olivo, la mayor superficie de olivar de la provincia; y además cerezos, viñas y otros frutales, todos ellos de extraordinaria calidad gracias al cuidado y su privilegiado clima. Sotoserrano posee un paisaje agrario excepcional de gran belleza y sobre todo de gran importancia social (empleo) y medioambiental (prevención de incendios, tan graves en la sierra).

 

Especificaciones:

El Sotoserrano o El Soto, enclavado en el Parque Natural de las Batuecas, junto a la unión de tres ríos; Alagón, Cuerpo de Hombre y Francia. Es el pueblo de la sierra menos elevado sobre el nivel del mar, 522 metros. Disfruta durante todo el año de un clima suave mediterráneo, que modela el carácter alegre y hospitalario de sus habitantes.
Situado en la Sierra de Francia Baja, a 99 km de su capital, Salamanca, guarda una riqueza paisajística de una belleza indudable, gracias a la flora y fauna que atesora. Regado por arroyos como el Servón o el Ríomalo, la Fuente del Pardo, los Molinos y la Vega de Francia, lugar ideal para los amantes de la naturaleza.
Su casco urbano guarda evidentes encantos, con una arquitectura típicamente serrana. Barrio y Plaza del Castillo, con su torre del reloj, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y la ermita del Humilladero. En la actualidad es uno de los pueblos más pujantes de la Sierra. Su clima permite el cultivo de árboles frutales, como el naranjo y el cerezo. También tiene importancia la vid y el olivo. En Sotoserrano se mezclan modernidad y tradición.

 

Relevancia:

Riqueza paisajística de una belleza indudable

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